El Cuyo que no se conoce
Queríamos un viaje que no fuera “la típica vuelta por una sola provincia”. Mendoza, San Juan y La Rioja tienen rutas increíbles, pero casi siempre se recorren solo los tramos más obvios. Nosotros queríamos lo contrario: descubrir qué pasa cuando te salís del manual y empezás a unir caminos que casi nadie combina.
Aventura, historia y silencio
Después de kilómetros de rectas mendocinas, empezamos a buscar curvas con identidad. Un mecánico de Uspallata nos habló de la vieja ruta a Villavicencio: “365 curvas, una por cada día del año”. La probamos. Quedó adentro. El cruce de los Andes, la subida al Cristo Redentor es un hito al que quiere llegar cualquier motero. En San Juan buscábamos soledad. Un baqueano nos marcó la Pampa del Leoncito: “Ahí no hay nada… por eso es espectacular”. Tenía razón.
En La Rioja queríamos historia. La Mejicana nos voló la cabeza: rieles, vagonetas, silencio absoluto y un ascenso que te hace sentir pequeño frente a la montaña.
Unificar rutas y buscar desafíos
Son tres provincias que recorrimos muchas veces, en distintas épocas y por separado. El desafío fue armar un viaje que tomará lo mejor de cada una. Los primeros días los diseñamos más tranquilos para leer el ritmo del grupo. A medida que entramos en calor, el nivel sube: altura, ripio, curvas y montaña. Mina La Mejicana es el punto de coronacion: un desafío técnico y emocional que invita a convertirse en mejor piloto.
Versión final: un viaje que transforma
Lo fácil hubiera sido armar un tour 100% asfalto. Pero lo que hace único este viaje es justamente lo contrario: un poco de ripio, un poco de altura, un poco de soledad, y mucha montaña.
Cada tramo quedó elegido por una razón: seguridad, fluidez, vistas y emoción. Terminamos el viaje cansados, felices… y con ganas de volver a hacerlo.
La ruta en números
4 viajes de exploración
1 variante probadas
2 ajustes de ruta
2 tramos descartados
1 versión final que nos dejó orgullosos
Tramos que descartamos
Paso Agua Negra
Un paso fronterizo espectacular, pero demasiado impredecible: condiciones blancas, cierres repentinos de frontera y riesgo alto para grupos. Lo probamos, pero no garantiza continuidad ni seguridad. Quedó afuera.
Corona del Inca
El camino es más técnico, más expuesto y con zonas de arena profunda. Para un tour de viaje —no de enduro— no suma. Optamos por hacer el recorrido de Laguna Brava, la variante: más progresiva y más disfrutable.
Quebrada del Yeso
Una variante en el tramo del día de Laguna Brava, era un antiguo tramo que corría el Dakar. Hermoso circuito internado en el antiguo lecho del río, pero presenta barro y condiciones de manejo avanzado, optamos por la variable más tranquila.
Ruta 153, San Juan
Ruta muy trabada debido a que ya no la mantienen, divertido para hacer un enduro suave, pero se desviaba del track original y no valia la pena debido a que era muy trabada.






